Historia del Coro

En los documentos conservados sobre los orígenes de la cofradía no hay antecedentes sobre aspectos musicales. La música en la Hermandad se empieza a usar en el primer desfile procesional que se realiza el 21 de Marzo de 1975. El Capellán Rvdo. D. Daniel Jambrina Zúñiga oficia el acto penitencial en el atrio de la Catedral y entona un canto popular titulado "Perdona a tu Pueblo Señor" que es seguido por algunos hermanos y fieles allí congregados.

En la Junta General que se celebra el día 14 de Marzo de 1976 se considera que el acto penitencial debe tener mayor solemnidad y dignidad, por lo que se aprueba la formación de un coro a propuesta del hermano Manuel Alonso Luengo. El libro de actas dice textualmente: "un grupo de hermanos propone la celebración en la Santa Iglesia Catedral de un acto en el cual los hermanos entonen un canto penitencial, propuesta muy bien acogida por la sala".

El día 9 de Abril de 1976 el coro actúa por primera vez interpretando en el atrio de la Catedral un "Miserere" gregoriano.

Al año siguiente durante los ensayos, el hermano Alfredo del Cueto propone a los cantores interpretar la obra "Lamentaciones de Jeremías" tanto en el acto de la Catedral como en el recorrido procesional. Esta propuesta se comunica al Cabildo Mayor de la Hermandad. Sin embargo durante el desfile que se celebra el 1 de Abril de 1977 no se actúa en el desfile procesional sino únicamente en el acto de la Catedral después de la lectura dialogada del pasaje de la Crucifixión según San Lucas.

En el Cabildo Mayor del día 22 de Enero de 1978 se nombra al hermano Francisco Javier Escudero Arias como director del coro de la Hermandad y comienzan los ensayos para cantar durante el recorrido procesional y en el acto de la Catedral. La procesión tiene lugar el día 17 de Marzo y es la primera vez que el coro entona una obra durante el itinerario penitencial.

Al final del verano de ese año se plantea la cuestión de elegir una obra para cantar durante el acto en el atrio de la Catedral, pues cada año se ha cantado una distinta hasta ahora. Por este motivo una comisión integrada por el director del coro y tres cantores solicitan audiencia con el Sr. Obispo Eduardo Poveda Rodríguez para que determine que textos litúrgicos serían los mas apropiados para la procesión. El Sr. Obispo dispuso que se cantase en el atrio el "Christus Factus Est" y en el recorrido procesional "Sabat Mater" o cualquier otro canto propio de la Cuaresma y de la Semana Santa.

Atendiendo estas disposiciones del prelado, el director del coro encarga al compositor D. Miguel Manzano Alonso la obra "Christus Factus Est" que es entregada en Marzo de 1979 para ser estrenada ese año.

En la asamblea general del 18 de Marzo se aprueba por casi la totalidad de hermanos presentes que el coro actúe durante el recorrido procesional como el año anterior. En la procesión de ese año 79 que tiene lugar el 6 de Abril, se estrena durante el recorrido penitencial el himno "Crux Fidelis" también compuesto por D. Miguel Manzano y que había sido entregado en Enero de 1979, dos meses antes que el "Christus Factus Est". Las características del himno "Crux Fidelis" son: obra a dos voces graves tenor y bajo, de sonoridad muy solemne y de una gran expresividad, su construcción musical es intencionadamente arcaica y está compuesta para poder ser interpretada mientras se camina en procesión. Durante el acto penitencial de la Catedral se estrena el Motete a tres voces graves"Christus Factus est" bajo la dirección del Rvdo D. Jerónimo Aguado González y en presencia del Sr. Obispo. A partir de ese momento, estas obras musicales son parte importante de la solemnización del culto procesional y contribuyen a la espiritualización de los cofrades y fieles.

El año 80 se estrenan los preciosos libros "antifonario" de pergamino, en los que figuran las partituras de los cantores, mientras que el año siguiente lo mas importante a destacar es la presentación del disco sobre la Semana Santa de Zamora, editado por la Fundación Ramos de Castro, cuyo primer tema es la obra "Crux Fidelis" interpretada por el grupo zamorano Voces de la Tierra.

Desde entonces la actividad del coro se ha centrado básicamente en sus actuaciones procesionales, señalando además alguna participación extraordinaria en el "Pórtico Musical de la Semana Santa de Zamora" o el concierto benéfico realizado en 1988 con motivo del misionero san Alfonso de Zamora, primer santo mártir de nuestra ciudad.

Francisco Javier Escudero Arias